Críticas y comentarios

Se ha dicho de él y de su pintura…..

….…Un excelente trabajo de preparación en el color de sus telas, envolviéndolas en unas atmósferas cálidas, y manteniendo la gran riqueza de luz, desecha los marcados contrastes del claro-oscura y realiza con sus pinceles el milagro de pintar luminosidades ambientales, sin violencias, pero con una fuerza que nos deja clavados frentes a sus cuadros…

Exposición individual “Luz y Color”

Director de Selarte-Galería Toledo

¿Podría decirse de José Lloréis que es el Sorolla toledano?. Posiblemente.

La luz que penetra en sus lienzos, parece levantina, diríase trasplantada a Toledo, filtrada a través del aire de la” peñascosa pesadumbre” cervantina, aliviada un tanto de la claridad deslumbradora del Mediterráneo y pasada por el tamiz de los pinceles del artista que se enamora primero de la que ve y luego lo plasma en el lienzo, acariciando la imagen con el aliento vital de su inspiración y de su “ buen hacer”.

Un cuarto de siglo pintando, exponiendo, cosechando galardones y críticas positivas, abonan la trayectoria de José-Ignacio, ya veterano, que es admirado en museos( Costa –Rica) y colecciones particulares, sobre todo en Japón (Colección de Fujii), y en España (Colección de retratos de los presidentes de la Cámara de Comercio de Toledo, numerosos premios y menciones), así como de Latinoamérica…

Con sobrados motivos se han dado calificativos de su obra, que no hacen más que confirmar que José Lloréis es un profesional de la pintura que emerge cada día con más fuerza en ese maravilloso mundo del Arte Liberal, capaz de representar sobre una sencilla superficie plana cualquier persona, paisaje o motivo visible con las proporciones y colores exigidos por la personalidad del artista.

D. Luis Moreno Nieto

Cronista Oficial de Castilla la Mancha en Toledo

…Visión del color, dominio del dibujo, sentido de la perspectiva, no sólo en el trazo, sino en el tratamiento de lejanías pintando el aire. Pintar el aire. ¡ Qué difícil para algunos pintores! Y ¡Qué fácil par LLorén!.

¿Hay añoranzas en esta su nueva pintura brotando tal vez del origen mediterráneo de su apellido? No. La luz que José Lloréis pinta en sus cuadros está en Toledo; hay que buscarla con el pincel y con el corazón, y posarla en el lienzo con esa su habitual maestría que hoy vemos revestida de emociones impresionistas.

Exposición “Pintar el Aire”

Félix de Valle

Académico de Bellas Artes

Y Ciencias Históricas

….Hoy nos sorprende de nuevo pintando la luz. Una luz que encontramos a veces teñida de siesta, bañando de tonos rojizos las tardes del estío toledano; también nos pinta el tiempo…y la temperatura. Diríase que para alguno de los cuadros que hoy nos muestra, ha untado su pincel en esa tierra anaranjada toledana que llama alcaén.

Resulta gozoso encontrarnos otra vez con su obra. Feliz encuentro el de nuestra retina con su paleta, a la que J. Lloréis enriquece cada día.

Exp. Luz y Color

Félix de Valle

El poeta ante la obra de José Lloréns:

Hay mucho más que frente sudorosa,

Más que investigación y ciencia…

En el trazo, fiebre;

En el lienzo, el alma;

En mirarlo, asombro;

En contemplarlo,

calma.

MD.

El retorno de la campesina

La forma de mirar escapa

en su caminar irisado,

cambiando en el tiempo

formas,

luz, color, matiz,

calidades, tornan

buscando la tierra,

surco,

árbol, verde, oliva,

pino,

mujer…¡pañuelo blanco!

Cansancio, dulzura,

brío.

MD.

 

SIEMPRE

Al contemplar

esta pintura , tan tuya, cambia la mirada del espectador, en amante del color y, en pura envidia, viaja en los sueños de cualquier vagabunda del tiempo… viendo en cada obra un reposar de las corrientes últimas de la vida ajetreada y superficial, queriéndose quedar en cada uno de los trazos y reposar…

… Por eso, una vez más, me sorprendes con esta “ obra luminista”, de atrevidos temas, resuelto trazo y firme color, expresada con la soltura del maestro, que regalas al que la contempla y embelesa a quien, como yo, te admira…

Un maravilloso trabajo, que he visto realizar cada día, que nos deja al cuadro largo tiempo, recreándose en cada fragmente del lienzo.

A veces, llegando a entrar en cada tema- cuidadosamente tratado-, se puede saborear la alegría de las “ mozas”, “el ir y venir” de los campos, la caricia de la mano en la cara en el descanso, el rendido movimiento del caballo a los deseos del aire…los aperos, que parecen moverse y hablar con la fuerza de la pincelada y el color que, como pintor, les aportas.

… En tus cuadros se valora todo, porque a todo le das luz sublime, con reflejos magníficos que nos hacen ver el aire; notar la uva, la aceituna, el cabriolar del percherón, el reposo de las bridas, la carita de la niña mirándose en el tollo que aguachina las caballerizas…Todo se ve y se disfruta por tu arte.

… Aún más, los blancos, en nuestros campos de oliva y cepa, en los jardines, fuentes y tendederos…hacen brillar el entorno llenándolo de belleza y autenticidad a la vez, demostrando que pintar la realidad, no es fijar lo que se ve, sino lo visto desde la belleza, y para conseguir ésta, se hace necesario revestirla de poema.

Mbel D.

Hablar de José Lloréns como pintor es fácil, porque él es siempre así: distraído de la realidad de los otros, vive armonizando, construyendo una idea para plasmarla. ¿Cómo llevar la realidad del modo que el la ve a los demás por medio del lienzo? Extrayendo la belleza que esto encierra.

José Lloréns no es sólo un hombre que pinta, que pinta bien; no es, dentro de la pintura, alguien ambicioso o presuntuoso por su forma, sino una persona que se expresa de la única manera de la que es capaz. Conversa con el color, con la forma, la silueta, con el paisaje, y así habrá sido ese momento de trágico o de cómico, según lo que aparezca en el lienzo.

La luz representa un reto. La frase: “hoy lo he conseguido” y la inmediata: “aún me falta”, demuestra lo que ha disfrutado haciéndolo y a su vez un afán de superación, (“rasgando” a veces la tela); un querer llegar más lejos; una meta elevada en la búsqueda.

La perfecta armonía en el color, hace notar su buen gusto. El continuo deseo de plasmar su forma de ver la realidad revestida de poema.

La tela le espera, le reta; el blanco fondo, le prepara para el “ jaque mate” en un juego comprometido: vencer a la realidad foto, realidad prisma regular…llevándola al lienzo y sin deshacer su dibujo, presentarla envuelta en arte, convirtiendo el quehacer diario en belleza.

Con caballos o máquinas, el hombre trabaja la tierra. El antes y el después de un año de progreso, no interesan a la mirada del artista, pero sí, el gesto al descubrir el fruto que da la siembra, la alegría del resultado de tanto esfuerzo, los rostros en la hora del descanso, gastados por el sol,…

Y sus paisajes, el pintor (sin apenas pretenderlo), alimenta, eleva al que los observa, pues ya, no ves construcción sino vida. Es, en sus calles y callejones, un mensaje hacia lo alto con color ocre. Y en lo que respecta a Toledo… la “Peña” que empuja al Tajo, lleva niebla gris azulada.

Permanecer mirando la pintura de José Lloréis, es disfrutar de todo un libro con varias páginas, y en cada una de ellas, un mundo entero de luz, color, armonía y vida….

D. Diego

Acercarse a la pintura de José Lloréns, es aprender a darse cuenta de la importancia que tienen las cosas sencillas, esas, a las que generalmente no les prestamos atención. Su mirada sensible se detiene en ellas, y con su pincel, nos regala esa vibración interior, casi mística, de lo cotidiano que solo un artista sabe transmitir.
Y ahí, en esa “aparente” sencillez es donde radica el buen hacer de este pintor que busca en la simbiosis de la luz y el color, ese estado puro de lo que nos quiere revelar. No se pierde en vericuetos formales, que casi siempre llevan a ninguna parte. José Lloréns, ha plasmado en sus lienzos aquello que le interesa, que le hace vibrar, y con generosidad nos ha hecho partícipes en cada una de sus obras de esa sabiduría que otorga a las cosas más próximas y cotidianas la grandeza de su lugar en otro universo.

PILAR PÉREZ TRINDADE
Escritora y Cronista de Arte

Toledo en el lienzo, enmarcando retazos de vida en el tiempo.

Pasear por las calles de Toledo, es encontrarse con la historia, con la armónica melodía de las distintas épocas y personajes… ,con la- ahora- solitaria ciudad que se resiste al olvido…

Podemos pasear por las plazas, callejones, monumentos, en la obra de José Lloréns, en un fabuloso rescate de los lugares más hermosos de nuestra bella ciudad.

A cada paso recibes el mensaje; la luz ocre de sus cuadros está en las calles, en el suelo, en las paredes, en el Tajo con reflejos de vida…en la piedra, el arbusto, el agua…que dan lugar a la nostalgia del río vivo…y el pintor nos lo deja…nos lo hereda, para disfrute del que lo observa y lo ama.

La pintura de José Lloréns es un realismo luminoso; un sacar y resaltar detalles que nos admiran, pasando para nosotros inadvertidos, acostumbrados a beber en las calles, la monotonía de lo monumental. Él sabe aflorar la fuerza de la luz toledana, la atmósfera de la luz y sombra del callejón; allí encontramos colores del iris: malvas azulados… que convergen en nuestra retina como luz solar. Los suelos grises en apariencia, son, igualmente, atrevidos colores de maestra paleta, que hacen estar frente a la obra, tiempo de admiración y aprendizaje, captando el detalle de sus colores cálidos, mostrando el perfecto dibujo y la resolución de la obra.

D. Diego